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Tierra de nadie septiembre 12, 2007

Posted by elpistolero in Diario de viajes.
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Pedro Juan Caballero (Paraguay)

A mediados de 1999 estaba cubriendo la Copa América de futbol en Paraguay. Nuestra base era Asunción, donde teníamos los estudios y de allí viajábamos hacia las otras sedes. Pero en la última fecha de la primera fase, el grupo que conformaban Perú, Bolivia, Japón (invitado) y el seleccionado local, se trasladaba más de 500 kilómetros, a Pedro Juan Caballero, en la frontera con Ponta Porá, Brasil. El viaje en avión no duraba más de dos horas, pero las intensas lluvias en aquella zona provocaron el cierre del aeropuerto. Había dos posibilidades: relatar el partido desde el centro de prensa o viajar en auto. La decisión de los directivos de la radio fue ir a la cancha.

La jornada doble arrancaba a las 19, por lo tanto salimos a primera hora para no tener inconvenientes. La camioneta, con dos choferes paraguayos, tenía ocho asientos, contando el del acompañante. Nosotros éramos cuatro: relator, comentarista, jefe técnico y campo de juego, o sea yo. Salimos a las 9 después de desayunar con un pequeño bolso de mano cada uno.

Las rutas tenían dos carriles, uno para ir y otro para volver. No existían las banquinas en la mayor parte del trayecto. Los  baches y pozos se sucedían con demasiada frecuencia. La señal de celular desapareció a la hora de haber partido y cada tanto se cruzaban cebúes por el medio del camino. El tiempo transcurría como de costumbre, segundo a segundo, pero para nosotros todo era eterno. Habíamos calculado antes de partir, que a lo sumo, en ocho horas llegaríamos, teniendo en cuenta dos detenciones: una para almorzar y otra para necesidades fisiológicas. Pero faltaban 45 minutos para que arranquen los encuentros, y la delegación seguía sobre la ruta, sin olvidar que los conductores (lo confesaron luego) dialogaban en guaraní para que no sepamos que se habían extraviado.

Como siempre ocurre, un baqueano de la zona recomendó un atajo, y un rato antes del pitazo inicial, estábamos en la cabina. Aunque gran parte del primer tiempo se transmitió por teléfono de línea ya que no hubo chances de armar el equipo técnico. Lo que nos llamó la atención es que en la entrada del estadio, de cemento y con tribunas pequeñas, al lado del estacionamiento embarrado había un palenque. Pude ver ,y no miento, como se mezclaban las 4×4 y los BMW con bonitos ejemplares de equinos.

Los encuentros fueron jugados bajo una humedad irritante y por momentos con espesa niebla, lo que obligó al árbitro a detenerlos en varias oportunidades.  Al terminar decidimos  que lo mejor  era ir a cenar y pasar la noche allí. Pero en esa ciudad la capacidad hotelera estaba colmada y el único restaurante abierto quedaba en el límite con Brasil.

Esa calle se denominaba tierra de nadie y según los habitantes del lugar podías encontrar lo que quisieras. Desde accesorios para el auto hasta puertas blindadas. El boulevard separaba los países. Mientras buscábamos el sitio para comer vimos grupos de personas en cada esquina que nos miraban con cara de pocos amigos. Íbamos a poca velocidad lo que les resultaba sospechoso. Eso imagino, porque no me bajé a preguntar.

El sitio era deprimente, aunque estaba repleto. Una luz ténue, amarillenta, mesas desmanteladas de madera, sillas que crujían en cada movimiento. El menú era escaso, y preferí ir a lo seguro.  Sandwich de jamón y queso. No acepté la sopa. Demasiado poco para un estómago que reclamaba desde hacía horas. El mozo parecía un buen hombre y se quedó charlando con nosotros. Nos contó los problemas que había con el tráfico de drogas ya que es una zona selvática y los narcos se escondían por allí. Y también nos relató historias que daban miedo:”El negocio que mejor funciona es el de las funerarias. Aquí la traición se paga con la muerte. Ya sea una deuda o una infidelidad.”. Nos miramos y sin decir palabras, todos  pensamos lo mismo: volver hacia Asunción.

Aún recuerdo el regreso. Detrás del micro que llevaba a la selección japonesa, siguiendo las luces porque la neblina no dejaba divisar ni siquiera los costados de la ruta. Todavía tengo en mi mente la cara de los jugadores nipones cuando hicieron una parada en una precaria estación de servicio. Haciendo cola para orinar en una tapera con solo un agujero en el piso. Hablaban sorprendidos, sonreían, filmaban y sacaban fotos con cámaras digitales. Nosotros todavía teníamos máquinas con rollo.

Comentarios»

1. entretanto - septiembre 12, 2007

Muy buena la historia. Gran final. Abrazo amigo.

2. javier de mar del plata - septiembre 12, 2007

entretanto… NO!
endemientras… CORRECTO!

tal vez parecere loco con el comentario de arriba… pero no se si alguien veia cha cha cha o todo x $2 (para entendidos)

por las q hay q pasar no… para q radio laburabas por ese entonces?

para los q le interese el unico y oficial flog de EMILIANO:
http://www.fotolog.com/emilianopinson
http://www.fotolog.com/emilianopinson
http://www.fotolog.com/emilianopinson

3. fele - septiembre 13, 2007

Hola Emiliano
Me parecen muy buenos tus relatos, me gustaría leer de tus experiencias acá en Chile.

Saludos del otro lado de la cordillera

Fele

4. vanu - septiembre 13, 2007

emiliano, sos un capo… cada vezz mejor🙂
adoro tu risa con el master g! xD
jajaja
un beso para los 4 fantasticos del cable,

5. Peruano - septiembre 14, 2007

hola, emiliano , esta muy buena las experiencias de viaje, y sobre todo cuando hablas de lugares q nunca hay visitado u oido en tu vida. Pero si de verdad quieres vivir una buena experiencia, visita Peru, aqui hay de todo para conocre , de cosas malas hasta cosas muy buenas para conocer, claro q si vienes tienes q conocer a alguien de mucha confianza aqui( porq ….ya te imaginaras). Ademas si llegas a venir a Peru, no dejes de perder la experiencia de visitar MACHU PICCHU( UNA DE LAS NUEVAS MARAVILAS DEL MUNDO) . Bueno me despido dicinedo: por ahiiii!!!!.

martin de Lima , Perú

6. Daniela M. - septiembre 14, 2007

Muy buena experiencia Emi!…
Hasta en un momento me imagine como si estuviese ahi:)
jajajajaa
Buenisimo el programa de hoy..
Un beso desde Santa Teresita

Daniela M.

7. jicho - septiembre 14, 2007

me gusto como describiste a esa ciudad de mi pais, aunque la verdad es asi, bueno.. suerte y segui escribiendo de mas viajes!


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